Perreo Sutil

Balthazar Ausset
Tasio Bidegain
Javier Carro
Itziar Domingo
Malika Rothschild
Thomas V D

29 de noviembre - 13 de diciembre de 2018
Primera exposición organizada por Javier Carro e Itziar Domingo muestra el trabajo de seis artistas residentes en París, Bruselas y Amsterdam.
Un grupo de intercambio entre creadores a partir de afinidades y problemáticas comunes. Siguiendo un modelo dinámico el trabajo en colectivo entra en diálogo con las piezas de los 6 entremezclándolas.
Pintura, instalación, cerámica, edición y prendas expuestas como pintura.
Principio de una propuesta multisede para Madrid, Paris y Bruselas.

Puede consultar: Hoja de sala


Aspa Contemporary acoge la primera exposición de grupo de Perreo Sutil. Iniciada por invitación de Javier Carro e Itziar Domingo a otros artistas jóvenes, que trabajan en París, Madrid, Bruselas y Ámsterdam.
La repetición es para algunos antropólogos la base de todo acto colectivo, discurso e incluso religión. En torno a un ritmo aumenta el énfasis en el discurso y ayuda a familiarizarse. El perreo se puede entender como un baile obsceno o gandulería según lo interprete una u otra generación y remite siempre a una actitud corporal. En torno a estas dos ideas se articula esta propuesta.
La variación sobre un tema es un recurso importante en la práctica común de Itziar Domingo y Tasio Bidegain. Códigos conocidos aparecen versionados y yuxtapuestos en su trabajo, formando un imaginario recurrente e identificable. En variedad de medios: lienzo, plexiglás, textil o fotografía. El dibujo espontáneo forma la base de un trabajo experimental, instintivo.
Thomas V D y Malika Rothschild plantean, en estrecha colaboración, el paso del bastidor a la prenda. El uso sensible del color y la elección del material hacen del uno prolongación del otro. Directamente con tejido encontrado o interviniendo en serigrafía, sus cuadros se aproximan a la práctica del patchwork. Ambos, junto con Bidegain, conforman el colectivo artístico Chanoirs, activo en Bruselas.
Presentado en paralelo en la sala, el trabajo sobre vestimenta cobra importancia: expuesto en la pared, a la manera de un shaped canvas, dialoga con en el espacio superando el objeto utilitario sin dejar de evocar la presencia corporal.

Hybride de Balthazar Ausset, se presenta como una proyección corporal, una prótesis inerte. En torsión, la estructura performa un estiramiento. La intervención in situ Genre 0 – 1 se descubre en un espacio de tránsito de la galería, como un panel indicador parasitado. La dualidad de color del panel, evocando dos hortensias, se disipa a través un degradado: creando así una zona problemática, de desfamiliarización en el acto.

Javier Carro usa una única matriz de impresión para las imágenes de One Trick Pony. Esta expresión inglesa, describe con cierto cinismo el empleo de un solo truco por una misma persona, por ejemplo un movimiento de baile y su repetición sistemática, conocedor de su resultado. Trabajando desde esta condición autoimpuesta, Carro conforma imágenes independientes, concebidas en un amplio rango: de la imagen legible a la no-representación, bien pasando procesos más intuitivos. Apareciendo como un testigo constante, el motivo invariable nos recuerda la dimensión concreta de la obra, su escala, las tintas que la componen y su origen semifotográfico.

Las piezas en cerámica, de autoría colectiva, parasitan las paredes de la galería. Trabajando por etapas, Javier, Itziar o Tasio, proponen un objeto inicial, como en el cadáver exquisito, que los otros podrán modificar y esmaltar. La superposición produce objetos frenéticos, acidulados que son casi reliquias.