La Mano del Diablo

Alejandro Bombín. "Arucol al ed ardeip al ed nóiccartxe." 2019. Acrílico sobre tabla. 48x35 cm. 1750 € IVA incl.
Alejandro Bombín. «Arucol al ed ardeip al ed nóiccartxe.» 2019. Acrílico sobre tabla. 48×35 cm. 1750 € IVA incl.

LA MANO DEL DIABLO. Hasta el 1 de febrero

Hoja de Sala

Lista de obra

Pintura figurativa contrariada, por:

Oliver Johnson, Marta Pinilla, Alejandro Bombín, Coco Escribano, Vicente García Lázaro, Evangelina Esparza y Julia Martínez. Comisaría: Omar Jerez


A lo largo de la historia el uso de la mano izquierda ha estado cargado de connotaciones negativas. Tradicionalmente las religiones monoteístas han asemejado la impureza con la zurdera, ser zurdo era una desgracia, algo antinatura.

Esta creencia tambien era generalizada en otras culturas: Ser mujer y zurda en Japón, era motivo suficiente para el divorcio. A orillas del Níger, las mujeres no preparan la comida con la mano izquierda por miedo a la magia negra. En Nueva Guinea, los nativos jamás tocan los vasos con su pulgar izquierdo, que es capaz de envenenar su bebida. Los atuendos nupciales maoríes se ordenan con la mano derecha, profanarlos con la izquierda acarrea la pena de muerte. 

La ciencia misma quedó impregnada de estos atavismos. En 1903, Cesare Lombroso, el padre de la criminología, consideraba el uso de la izquierda como propio de mujeres y gente poco evolucionada, con comportamientos poco deseables o delictivos. Para Lombroso, estas personas, eran el resultado de una anormalidad biológica. Wilhelm Stekel, psicólogo y médico austriaco asoció en 1911 la zurdera con la homosexualidad. En Berlín, el psicoanalista Wilhelm Fliess aseveró que cualquier mujer poco femenina, o cualquier hombre poco masculino serían siempre zurdos. En 1921 en un tratado de psiquiatría se asociaba el uso de dicha mano con la demencia. Era habitual emplear métodos correctivos como inmovilizar la extremidad maldita.

Actualmente y aunque no lo parezca, vivimos en un mundo de diestros, los zurdos, en un menor grado que en la antigüedad, siguen siendo considerados como personas diabólicas ¿qué pasaría si la mano inmovilizada fuera la derecha?

Partiendo de esta premisa Omar Jerez propone a seis artistas plásticos, en su mayoría figurativos y diestros trabajar con la mano inútil, los contrariados Alejandro Bombín, Coco Escribano, Evangelina Esparza, Vicente García Lázaro, Oliver Johnson y Marta Pinilla superan esta limitación no habitual con paciencia o haciendo fluir su pericia artística por derroteros no previstos. La fotógrafa Julia Martínez recoge en un video y durante la inauguración en un happening, el proceso de trabajar con esta limitación autoimpuesta.

Vicente García Lázaro 2020 Casi vivo Óleo, spray y lubricante sintético sobre tela 92x73 cm 1700 € iva incl
Vicente García Lázaro 2020. «Casi vivo». Óleo, spray y lubricante. sintético sobre tela. 92×73 cm. 1700 € iva incl
Coco Escribano. Saturno. 2019. ASPA Contemporary. Acrílico sobre lino. 80x60 cm. 950 € IVA incl.
Coco Escribano. Saturno. 2019. Acrílico sobre lino. 80×60 cm. 950 € IVA incl.