Santiago Rodríguez del Hoyo – 57 AGUJEROS

57 Agujeros - SRH - Santiago Rodríguez del Hoyo - Aspa Contemporary
La exposición se podrá visitar del 15 de septiembre al 21 de octubre de 2017


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57 Agujeros (ex-ante)

Hay una especial forma de ver la obra de un artista, en su laboratorio, una forma totalmente distinta de cuando la vemos en un escenario, en una exposición. Son diferentes las cualidades que ambas visiones tienen para el espectador. Estas notas están escritas ex-ante, previas a ser expuestas en una sala, son resultado de una visita, de una experiencia de taller. Y aquí tienen su peculiar aura, una mayor proximidad con el trabajo y la materia que, luego en la sala queda higienizada al purificar la obra del espacio donde nació. Aquí, en el taller, es fácil percibir la integración del trabajo con la obra: los materiales, colores, pinceles, lápices, soportes y tableros tintados que nos parecen irremisiblemente adheridos a la obra.

No es la primera vez. La proximidad en diversos sentidos me permite realizar continuadas visitas al taller de Santiago, a veces mientras trabaja –a menudo le intercepto para debatir sobre asuntos del arte en el hermoso y fresco patio.- y otras para revolver entre cuadros de una exposición.

57 Agujeros. Seguramente coincido con futuros espectadores en la tentación literal, un tanto infantil, de juego de los siete errores, de intentar buscar esos 57 agujeros, reales o metafísicos, de contarlos incluso, en esta obra de Santiago. Pero es inútil, estamos condenados a que los 57 agujeros nos persigan flotando mientras vemos la obra. Posos de atmósfera quizás.

Hay más tentaciones. Cuando vemos una obra nueva de un artista al que seguimos hay un cierto tic que nos lleva a preguntarnos qué permanece y que cambia, si el camino sigue donde lo dejamos o ha experimentado un giro, una transformación, intentando fijar eso que a veces se denomina estilo. Tampoco es fácil esta tarea hermenéutica.

Hay elementos a los que creemos seguir el hilo, la pasión por la técnica mixta, por el papel, por la superposición de materia y, desde luego, por un deseo de dibujo que siempre aparece de una u otra forma en sus cuadros.

Estas obras, construidas capa sobre capa, materia sobre materia, son como palimpsestos varias veces reescritos. Es curiosa esta relación del arte que denominamos por facilidad abstracto con lo real: por una parte ocultar, tapar, tachar (¿agujeros?) por otra quitar, eliminar, nunca satisfecho con lo real evidente. Santiago podría pertenecer a los primeros, capa sobre capa, escondiéndonos una y otra vez lo que hay debajo, como Scully ocultando sus prietos colores con nuevas tintas, o como Serra cuando reescribe, tacha con insistencia las estampas con sus adoquines de óleo…

Aquí las formas nunca están tranquilas, nunca acaban de delimitarse, definirse, fallecen en los bordes, son anuladas por nuevas capas, nuevas tintas que pretenden extinguirlas (y como un rechazo de los materiales entre sí, una pelea, una incompatibilidad) a veces por el vigor de la masa, del grosor que, de nuevo, tacha.

En ciertos momentos parecería que estas ocultaciones sólo son la preparación de un soporte donde dibujar, la base de un fresco, una tapia perdida y mellada por el tiempo, que incita a la escritura, al arañazo, a la inscripción. Hay en esta obra creo, como dos familias de dibujo, dos campos, dos sensibilidades. Por un lado esos dibujos delicados, de factura renacentista, de líneas ligeras y suaves que buscan la forma por aproximación, con suaves claroscuros a base de ligeras tramas. Por otra esos dibujos más fieros, gruesos, densos, barrocos, fuertemente expresivos que construyen formas orgánicas que se levantan sobre los fondos minerales.

Este afán de cubrir capa sobre capa, rechazo a rechazo, que en ocasiones hemos visto en la obra en papel de Santiago (en sus libros de artista) hay que matizarlo aquí en esta obra reciente en papel. En estos trípticos la pintura invade el papel, no lo ocupa, avanza desde los lados, los rincones, hacia el vacío sin llegar a anularlo. Tienen evocaciones de acuarela. Y aquí también el dibujo, -otra vez en sus dos variantes parece otorgar volumen a algunas formas que intentan definirse en el campo de tintas.

Merecería una reflexión aparte el uso del negro en estas pinturas y dibujos. A veces adquiere una fuerza preponderante, exhibe su fuerza ante el campo, como en algún tríptico, en otras se integra en la estructura de las tintadas, haciendo valer su brío. Pero en otras parece un contrapunto, una especie de alarma, apenas una esquina, un breve retazo… ¿Y esa preferencia hacia el cuadrado? Precisamente delimitados o descompuestos, desbordados, el negro ronda en estas obras la figura del cuadrado. Quizás un agujero fallido.

Julio de 2017

Francisco López Groh

Santiago Rodríguez del Hoyo - Craneo Arbol Serpiente

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La muestra participa en Hybrid Festival, Que propone un intenso plan de actividades hasta el 24 de septiembre

HYbrid festival - espacios arte alternativos - aspacontemporary

 

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